Un apagón de gran magnitud afectó a Chile este martes 25 de febrero de 2025, dejando sin suministro eléctrico al 90% del territorio nacional. La interrupción del servicio se produjo alrededor de las 15:16 horas y se extendió desde Arica, en el extremo norte, hasta la región de Los Lagos, en el sur, afectando a más de 18 millones de personas.
Según informó la ministra del Interior, Carolina Tohá, la causa del apagón fue una falla en una línea de transmisión de 500 kV en la subestación Pan de Azúcar, ubicada en la región de Coquimbo. Este desperfecto provocó una reacción en cadena que desconectó otras líneas y centrales eléctricas, colapsando el Sistema Eléctrico Nacional. Tohá descartó que se tratara de un sabotaje o ataque cibernético, atribuyendo el incidente a un fallo técnico.
«Nuestra prioridad es garantizar la seguridad de las personas», afirmó.

Impacto en servicios y actividades
El apagón generó caos en diversas ciudades del país. En Santiago, la capital, el sistema de transporte subterráneo se detuvo, obligando a evacuar a miles de pasajeros. Los semáforos dejaron de funcionar, causando congestión vehicular y accidentes de tránsito. Además, numerosos comercios y oficinas cerraron sus puertas ante la imposibilidad de operar sin electricidad.

Asimismo, dejó sin servicio de telefonía móvil a gran parte de la población, paralizó la mina de cobre más grande del mundo y provocó cortes de agua por la detención de bombas eléctricas. Hospitales y oficinas públicas recurrieron a generadores de emergencia para mantenerse operativos.
En la ciudad de Viña del Mar, el Festival Internacional de la Canción tuvo que suspender su tercera jornada debido a la falta de energía eléctrica. Los organizadores anunciaron que el evento se reprogramará para el próximo sábado.
Medidas gubernamentales
Siete horas después del inicio del apagón, la luz comenzó a volver de forma intermitente en algunas zonas, acompañada de vítores en las calles. Según el presidente Gabriel Boric, cerca de la mitad de los 8 millones de hogares afectados recuperaron el suministro hacia las 23:00.
«Lo ocurrido hoy es indignante. No es aceptable que una o varias empresas afecten la vida diaria de millones de chilenos», declaró Boric en un mensaje televisado.
Ante la magnitud de la emergencia, Boric declaró estado de excepción por catástrofe y estableció un toque de queda desde las 22:00 horas del martes hasta las 6:00 horas del miércoles en las zonas afectadas. El objetivo de esta medida es garantizar la seguridad de la población y prevenir posibles actos de vandalismo durante la noche. Para reforzar el orden público, se desplegaron 3.000 efectivos militares en las regiones comprometidas.
Fuente: EFE/EURONEWS